El Departamento de Salud restringe la entrada en la fase 1

Desgraciadamente, el próximo 11 de mayo, las galerías de arte catalanas no podremos abrir de nuevo nuestros espacios, a pesar de que estaban preparados para seguir las medidas higiènico-sanitarias necesarias después de dos meses cerrados por la crisis del Covid-19. Estamos molestos por cómo ha informado el Departamento de Salud de la Generalitat de su plan de desescalada. Los últimos en enterarnos hemos sido los ciudadanos y las instituciones que los representamos como el GGAC. Podemos aceptar todo lo que sea para salvar vidas humanas, pero también los sectores económicos somos importantes para mantener el Estado del Bienestar que asegura la Sanidad Universal y merecemos ser tenidos en cuenta, sobre todo a la hora de informarnos.

 

Pero no desesperamos, la luz al final del túnel ya es cada vez más cerca.Es el momento de hacer una reflexión de aquello que el público encuentra en nuestros espacios y el esfuerzo que implica como galeristas.

 

Más allá del hecho de que trabajamos con el arte y la cultura, somos comercio, compramos y vendemos obras de arte. Con el objetivo de llegar a nuevos públicos, tenemos abierto el máximo de horas para que se puedan disfrutar nuestras exposiciones, presencialmente, a la vez que necesitamos que todo este esfuerzo se traduzca en resultados económicos.

 

Renovamos nuestras exposiciones a menudo, con lo que comporta en gastos fijos, satisfacer a los artistas implicados, la edición del catálogo y otro tipo de difusión, on-line o no. El objetivo final es que todo este trabajo se traduzca en ventas, pero a menudo nos olvidamos y por diversas razones apostamos por exposiciones bajo otros parámetros más emocionales. Así llevamos a cabo un trabajo propio de fundaciones y museos públicos. Lamentablemente, esta labor altruista que en otros tiempos nos podíamos permitir, en la actual situación económica, crítica para todos, será más difícil cuando no imposible. Es por ello que necesitamos el apoyo, tanto de las administraciones públicas y privadas como de los ciudadanos que aman el arte.

 

Sabemos que no somos un producto de primera necesidad, a pesar de que esta crisis, con el confinamiento, nos ha ofrecido un nuevo paradigma que tenemos que ser hábiles y aprovechar. Encerrados y aislados, nosotros y todos los amantes de la cultura hemos evidenciado la importancia que tienen la literatura, el cine... y también el arte para generar bienestar en nuestras vidas. ¡La cultura ha sido y es más necesaria que nunca!

 

En nuestra labor diaria, los galeristas educamos. Para poder hacerlo, el mundo virtual es importante, pero no suficiente; sirve para seducir al espectador, pero queda corto para nuestras expectativas, tal como sabemos que una exposición virtual nunca ofrece a los sentidos la riqueza de contemplar las obras originales en una galería.

 

Estos dos meses, ha cambiado la manera de relacionarnos, dejando a nuestras espaldas una ciudad vacía. Encerrados en sus casas, los artistas han reflejado en sus obras los miedos y angustias que han sufrido, tan suyos como de todos. Ahora, nuestra obligación es mostrarlo, siendo la herramienta que articule a los artistas con el público y viceversa. Es ésta nuestra aportación a las Artes Visuales, generando sinergias junto con comisarios, coleccionistas, críticos...

 

Nos hemos mantenido a distancia durante dos meses, pero ahora ya toca estar en el calles, cerca unos de los otros. No por eso dejaremos de estar en las redes sociales, que nos han ayudado a no perder el contacto. Nos podéis continuar siguiendo por esta vía y desde ahí acercaros a nuestras galerías. ¡Os iremos informando!