Huérfanos de abrazos; Huérfanos de Juan Genovés (1)

Con un enorme respecto al gran artista queremos despedir el admirable observador del drama individual contemporáneo.

Hoy cumplimos un mes desde que despedimos uno de los artistas más comprometidos del arte español: Juan Genovés. Desde la asociación de las Galerías de Arte de Cataluña queremos sumarnos a los numerosos homenajes que ha recibido y durante tres días haremos un repaso de su figura con la publicación de un artículo de Àlex Salas en nuestra web.

 

El pintor y escultor nos deja un legado artístico de una madurez crítica y teórica admirables, testimonial de la historia reciente y reflejo de la actualidad. En homenaje, este artículo quiere recorrer el proceso creativo de Genovés, hablando de la reivindicación política que tanto ha caracterizado su arte, pero sobre todo de su vertiente introspectiva enfocada en la condición humana y el concepto formal del arte de Genovés. Desde un enorme respeto por el artista que fue galardonado con la medalla de oro al reconocimiento del mérito en bellas artes por el Ministerio de Cultura de España el 2005, queremos despedir el admirable observador del drama individual contemporáneo

 

¿Quién ha sido Juan Genovés?

 

Juan Genovés nace en València al 1930. Como todos los hijos e hijas de una España rota y dividida su infancia es una lucha entre sostener la economía familiar o la apuesta por su formación profesional. Con catorce años abandona la escuela, trabaja lpor las mañanas y hace clases de dibujo las noches. Gracias a la solidaridad de su hermano, con apenas dieciséis años, encuentra la manera de inscribirse en la Escuela de Bellas artes de San Carlos (València). Desde su adolescencia ya muestra una personalidad reivindicativa y antiacademicista, por ejemplo participando en la fundación del grupo artístico de Los Siete en 1949. Así pues, Genovés pasa su juventud y parte de su vida adulta luchando en contra del poder opresor.

 

También, integrará los grupos artísticos de Parpallós (1956) y más tarde el Grupo Hondo (1960). En 1966, recién llegado a la Biennale de Venecia se posiciona como uno de los artistas con más éxito del evento, recibiendo la mención de honor del jurado de la XXXIII Biennale. Es en este momento que firma un contrato de exclusividad con la Galería Marlborough. A pesar de su renombre internacional no renuncia en ningún momento a la denuncia de los crímenes de la dictadura ni para su lucha en apoyo del bando republicano. Demostrando esta solidaridad humana e ideológica que caracteriza su vida y su creación: “los perdedores eran mi equipo”.

 

Cómo veremos, su trayectoria artística ha sido caracterizada por una gran capacidad de escuchar y de observación de los lenguajes del arte contemporáneo. Pintor, realizador de series de grabados y escultor, es un artista implicado en el mundo del cine, el cómico y la fotografía. Junto con su mujer, Juan Genovés educó en el arte y la política a tres personas: Pablo, Silvia, y Ana. También artistas de varias modalidades a quienes las Galerías de Arte de Cataluña quieren acompañar en el luto.

 

“La plástica es mi modo de explicarme, es mi modo de vivir”

 

En tanto que gran luchador por los ideales y colectivos oprimidos, Genovés fue un ciudadano solidario y sensible. Rasgos que se reflejaban de manera inevitable en su creación. Cómo exponía en numerosas de sus entrevistas: su arte era directamente su manera de comprender y explicar el mundo.

 

La plástica es mi modo de explicarme, es mi modo de vivir.

 

El resultado de esta existencia es sin duda de un inmenso valor para la historia del arte contemporáneo español. Pero, más allá del artista, hay que entender a Juan Genovés como un teórico del arte. A raíz de esta intensa preocupación para comprender la teoría participa en diferentes grupos artísticos que buscaban transformar el concepto del arte y revolucionar las prácticas artísticas fuera del academicismo. Más tarde, adentrándose en su etapa de madurez Genovés formaba parte de numerosos comités y participaba en muchos acontecimientos conmemorativos. Como por ejemplo, la Junta del Círculo de Bellas artes de Madrid, el consejo social de la Universidad Complutense, o colaboraciones con Amnistía Internacional, entre otros. Implicando su arte en una dimensión de activismo estético.

 

A pesar de que el arte de Juan Genovés es complejo y pleno, siente imposible sintetizar sus convicciones creativas en algunas líneas, querríamos transmitir unas cuántas de las teorías artísticas del pintor.

 

Genovés ha sido un defensor de la figuración y ha tenido la enorme convicción de que el arte es una herramienta social. Por este motivo, en sus etapas reivindicativas y de activismo político llevó su producción hacia un arte transformador de la sociedad. Con el transcurso de los años y el proceso de crecimiento estético de Genovés, la posición del artista frente al arte y la sociedad cambia. El artista deja de ser un altavoz, un dedo que señala para denunciar y cambiar aquello que oprime y manipula. Poco a poco, tal como se hace patente en las entrevistas y discusiones artísticas hechas al valenciano, él mismo determinó que el artista tenía que ser un notario de la realidad. Convirtiendo el arte en un reflejo del contexto y momento social vivido por el artista.

 

Hasta que en su etapa más reciente, el artista se transforma en cazador de su propia interioridad. A través de una introspección profunda “el artista” de Juan Genovés culmina en un individuo universal. Un agente que posa la libertad del discurso en boca de todas las personas que confrontan su arte. Tal como declaraba: “el espectador se el que hace lo cuadro de verdad”. En esta última etapa Genovés culmina en el tema principal del mundo occidental de los siglos XX y XXI: la tensión entre la multitud y el individualismo.

 

Genovés retrata, sin hacer un retrato, la persona que se pierde en la multitud, el individuo olvidado en el anonimato, usted, yo, él, cada una de las personas que lo rodean.

 

(En la fotografía lateral: Albor, obra de Juan Genovés, extraída de la plataforma on-line Marlborough)