El Mercado virtual: Susan Sontag, liberarnos de la cueva

En este mes de julio en el que por fin ha sido posible visitar la exposición de Sobre la fotografía prevista para el 14 de marzo en el Palacio de la Virreina, queremos proponer una breve lectura del ensayo de Susan Sontag titulado “In Plato’s Cave”. De este modo, nuestros lectores y lectoras podrán extraer sus respuestas a las reflexiones que planteamos hace unos días:

 

¿Puede cambiar la percepción de una obra de arte una vez nos encontramos con ella en carne y lienzo? Y, ¿Será necesario añadir al precio de adquisición el coste del viaje en tren para poder visitar la obra en pintura?

 

Si tratamos de entender algunas de las ideas que planteaba la ensayista, la fotografía cambió por completo nuestro modo de entender el mundo. De golpe, el mito de la caverna se planteaba como nunca había sido establecido: podíamos tener las sombras y las luces en nuestras manos, en un trozo de papel, en una fotografía.

 

A medida que la técnica fotográfica ganaba seguidores, la fotografía pasó a ser a la vez una práctica artística y un objetivo más de la industrialización. En relación a ésta última aplicación, la aplicación del método fotográfico por cuestiones racionales; como podrían ser la burocracia, el control, y la clasificación de información, posicionaban la imagen fotográfica en un rol de autoridad gracias al conocimiento al que daba acceso.

 

Prosiguiendo con el planteamiento pragmático del uso de esta técnica, el mercado virtual puede encontrar un aliciente en la fotografía: la toma de notas rápidas. És evidente que una foto de una obra difiere mucho del objetivo de la obra de arte en sí. Con lo cual, nunca podrá alcanzar la cualidad ni reemplazar el original, siendo una descripción limitada de la obra. No obstante, ésta, concederá al espectador un conocimiento más inmediato y concreto de la pieza que mediante palabras.

 

En contraposición, Sontag también puntualiza que “estrictamente hablando, uno/a no puede entender nada de una fotografía” sino que las fotografías son invitaciones a la deducción, la especulación y la fantasía. No obstante, ya en 1977, año de publicación del artículo, la sociedad era enormemente dependiente de la imagen. Sontag hablaba de consumismo estético y personas adictas a la imagen.

 

Frente a todas estas observaciones, quisiéramos invitaros a entender el mercado del arte virtual como una consecuencia de la enorme posibilidad que la fotografía ofrece al arte para darse a conocer. Guardando siempre la pizca de misterio necesario para sus amantes a que visiten sus joyas.

 

Àlex Salas, julio 2020