Mata Mua, las colecciones privadas y el Estado Español

Nuevo artículo de nuestra colaboradora Àlex Salas

En estos días, parece que la incertidumbre es ya sintomática de las circunstancias que estamos viviendo. Desde este verano, en el transcurso de las semanas los ciudadanos y ciudadanas hemos vivido diversos momentos de duda y desconcierto. Lo mismo les ha pasado a las obras de la colección de Carmen Cervera que fueron desplazadas desde el museo Nacional Thyssen el museo Carmen Thyssen de Andorra el mes de junio.

 

El Mata Mua (1892), Mata mua, los Caballos de carreras (1894) de Degas, se quedaron con el Martha McKeen de Wellfleet (1944) esperando en el Puente de Charring Cross (1899). Las cuatro obras han formado parte de la colección de Carmen Cervera que lleva instalada en el museo de la ciudad de Madrid desde 2004 y ahora esperan su nuevo destino.

 

En su momento se dijo que se trataba de una estrategia por parte de la coleccionista para obtener liquidez con la venta en subasta de las piezas de siglo XIX y XX. Sin embargo, esta información fue desmentida. Desde la pequeña sede del museo instalado en Andorra se planteó que el desplazamiento permitiría ampliar la pequeña colección acogida en el museo de Andorra. Actualmente este presenta la exposición de Femina Feminae que se inauguró el 10 de octubre de 2018 y, en principio, finaliza este octubre.

 

Femina Feminae era un proyecto de dos años que pretendía comunicar la importancia de la mujer como musa de los diferentes movimientos artísticos y sus técnicas variadas. En un segundo nivel, la exposición buscaba presentar la figura del mecenas o coleccionista de arte, remarcando que también se trataba de una figura femenina.

 

Teniendo en cuenta esto, parece lícito que la coleccionista Carmen Cervera quisiera tener cuatro de sus piezas favoritas instaladas en el mismo museo que ofreció una exposición que daba la justa importancia a su labor vinculada a la pasión por el arte.

 

Tres meses han dado mucho de sí para generar diferentes especulaciones e ideas sobre cuáles son los intereses de la Baronesa para desplazar los cuadros de la sede de Madrid. En este artículo nos gustaría ofrecer —más allá de encontrar una explicación a las razones del desplazamiento de las obras maestras— a nuestros lectores información sobre las relaciones entre el ministro de cultura y la colección o el patrimonio de Carmen Cervera Thyssen que se encuentran en el origen de estas negociaciones.

 

En primer lugar, y como ya sabrán ustedes, gran parte del conjunto de las obras de arte que se exponen en el Museo Nacional Thyssen de Madrid provienen de la colección del que fue marido de Carmen Cervera, Barón Hans Heinrich Thyssen Bornemisza (1921-2002). Esta fue adquirida en 1993 por parte del Gobierno central. A raíz de esta inversión se creó la fundación que se ocupa hoy en día del museo. Nos referimos a “fundación” cuando se trata de una organización definida y regulada por un estatuto propio, gobernada por un Patronato que tiene como objetivo poner a disposición del servicio público un patrimonio y unos proyectos determinados. Esta debe ser registrada en el registro de fundaciones del Estado y es controlada por el protectorado al que debe facilitar la información referente a su fiscalidad así como los cambios en sus estatutos o modificaciones de objetivos.

 

Como ya hemos comentado, este tipo de organizaciones tienen como máximo órgano de gobierno llamado patronato. Este puede estar configurado por los fundadores de la misma institución o por otras personas, pero debe ser constituido por un mínimo de tres miembros. En el caso de la Fundación del Museo Nacional Thyssen el patronato está constituido por un grupo de doce personas. La vicepresidenta es —a título vitalicio— Carmen Cervera y la posición de presidente del patronato de la fundación lo ocupa el cargo de ministro de cultura. Del mismo modo, tres miembros provienen de los ministerios de cultura y finanzas, otros tres componentes son designados directamente por parte de la familia Thyssen y los cuatro miembros restantes quedan designados por Real Decreto.

 

Una vez hemos explicado qué tipo de institución constituye el museo Nacional Thyssen, debemos recordar que el museo del Palacio de Villahermosa aloja dos colecciones diferentes. La colección que adquirió el Estado de Espanya con el objetivo de preservar dentro del territorio un patrimonio cultural y económico tan variado como era el del Barón Hans Heinrich. Y la parte de la colección que compró Carmen Cervera a su familia política después del fallecimiento de su marido en 2002.

 

Hasta ahora y durante dos décadas, las dos colecciones han permanecido expuestas sin mucha más distinción que su separación en sectores diferentes del museo en Madrid. Sin embargo, este año finalizaba el contrato de préstamo de las obras de la señora Cervera a la colección de la fundación. Entonces, la Baronesa deseaba replantear las bases de este trato solicitando el cobro de un alquiler anual a cambio de la cesión del derecho de representación de los cuadros en la capital.

 

Parece ser que, como dejó constancia Carmen Cervera en su entrevista para el diario ABC del día 23 de junio, las negociaciones comenzaron hace tiempo y se vieron interrumpidas por la situación sanitaria. En la entrevista se hizo patente el malestar de la coleccionista frente la voluntad de control encarnizada del Estado sobre su colección. Y es que es importante remarcar que las obras de Carmen Cervera no son parte de los fondos que constituyen el patrimonio de la fundación propiamente dicha. El modo de funcionar de este tipo de instituciones patrimoniales es que los bienes y los fondos que la constituyen no pueden ser recuperados por sus antiguos propietarios. Los Bienes y derechos de una fundación son, por decirlo de alguna manera, parte de su patrimonio de por vida, hasta que ésta se disuelva y sea adoptada por otra institución del mismo tipo. Lo que significa que nunca podrá darse la cesión de patrimonio cultural al interés público y su posterior recuperación y privatización por parte de aquella persona o empresa que fuera propietaria. Pero este no es el caso de los cuatro cuadros que nos ocupan.

 

Debido a estas circunstancias, partes del patronato de la fundación del museo Nacional Thyssen —y en consecuencia los ministerios de cultura y de finanzas— consideran tener potestad para decidir el futuro de la colección privada de Carmen Cervera. Parece que han confundido el trato de cesión de las obras estipulado en un contrato específico que ya ha caducado, con su capacidad de decisión sobre el patrimonio y los derechos de la colección adquirida en 1993.

 

Finalmente, después de un tira y afloja y de varios titulares mareando los periodistas, lectores y amantes del arte sobre qué pasaría con las cuatro obras maestras. El pasado día 1 de octubre se hizo público por parte de las declaraciones del conservador general de la colección privada Carmen Thyssen-Bornemisza que el cuadro del Mata Mua no será expuesto hasta llegar a un acuerdo con el ministerio de cultura.

 

Enlace de la página web de la colección Carmen Thyssen lo encontrarán aquí: https://coleccioncarmenthyssen.es

 

Enlace de la entrevista de Carmen Cervera para el diario ABC: https://www.abc.es/cultura/arte/abci-carmen-thyssen-no-tengo-chantajear-cuadros-esta-bien-202006202121_noticia.html

 

Àlex Salas, 2 de octubre 2020

 

 

Imagen derecha, salas de exposiciones del Museo Carmen Thyssen Andorra. Extraída de la página web del museo: https://museucarmenthyssenandorra.ad/museu/